© Copyright 2018
Helen Bohorquez

Pablo Berger Interview

Artículo originalmente publicado en Impacto Latin News.

Pablo BergerOcho años le tomó al director español Pablo Berger ver su proyecto concebido. Embarcado con la idea de hacer un film en blanco y negro, y además mudo, Berger se aferró a su obstinación y perseverancia,  y logró sacar adelante a “Blancanieves”, un largometraje basado en la inolvidable historia de los hermanos Grimm, el cual ya ha ganado 10 premios Goya, incluidos el de Mejor Película y Mejor Guión Original.

Tuvimos el placer de conversar con Berger respecto a esta interesante producción, la cual se estrenará en Nueva York el 29 de Marzo en el Paris Theater and The Angelika.

¿De dónde surgió la idea detrás de esta particular versión de Blancanieves?  

El germen, o el origen, es una serie de fotos de un libro maravilloso de fotografía que se llama “España Oculta” de Cristina García Rodero, en la cuál hay una serie de fotos de enanos toreros. Y en concreto, hay una que hay un grupo de ellos mirando a la cámara. Había tanta dignidad y misterio en la foto que de alguna manera yo la completé incluyendo en ella a una Blancanieves vestida de torero. Esto fue al principio de los años 90. Pero este libro y en especial esa foto se me quedaron en la cabeza, y no la podía borrar. Como guionista, mezclo obsesiones e imágenes, y ahí metí esa foto, junto a mi obsesión por el cine mudo y de ahí surgió Blancanieves.

¿Por qué hacer un film en blanco y negro y mudo?

Tiene que ver con evento que yo viví a mediados de los años 80. Cuando yo era un adolescente, solía ir al Festival de Cine de San Sebastián, alimentándome de 4 a 5 películas al día. En uno de esos viajes, proyectaron “Avaricia” de Erich von Stroheim, con música de una orquestra en vivo. Yo ahí tuve un momento de epifanía, de éxtasis cinematográfico, donde sentí cosas que no había sentido nunca con ninguna película sonora. A partir de ese momento, empecé a seguir el cine mudo. De alguna manera, mi sueño con Blancanieves era provocar las mismas sensaciones que yo sentía viendo una película muda, a un público que tal vez nunca había visto una.

¿Qué fue lo más difícil detrás de la creación de Blancanieves?

 La financiación. Blancanieves es mi segunda película, y a pesar de haber tenido éxito y de ser reconocido por la industria gracias a mi primera película, Torremolinos 73, Blancanieves se me ha caído mucho, simplemente por una razón: porque en la primera página del guión puse “película muda en blanco y negro, con música de principio a fin”.

Blanco y negro es difícil, pero la palabra “muda” era veneno. Los productores pensaban que me había vuelto loco. Cuando me salía de las reuniones, yo notaban que se estaban riendo cuando yo no les veía. La gente no solo cuestionaba esto, sino también al alto costo de la película, sobretodo bajo los estándares de la industria española.

Qué te llevas de la comparación con “The Artist”, ganadora del Oscar. ¿Crees que ha generado una conversación sobre las posibilidades del cine mudo, o puede que sea algo pasajero?

Bueno, yo creo que es bueno. Yo creo que tanto “The Artist” como “Blancanieves” son como ataques terroristas al cine contemporáneo. Yo creo que es decirle al espectador, a otros directores y a la industria: “ojo, el origen del cine, lo que hace el cine diferente de otras formas de expresión es contar historias en imágenes”. A mi me encantaría que después del éxito de “The Artist” y de “Blancanieves”, viniesen más películas mudas. No voy a ser iluso y pensar que todas deben ser así, pero si creo que hay espacio para esta forma de contar.

La película detalla muchos aspectos culturales de España, como los toros y el flamenco. ¿Qué quisiste demonstrar con esto?

Yo creo que lo local, al final, es mucho más universal. No vale intentar hacer una película española que parezca americana o de Hollywood. No hay más que mirar a nuestro líder, Pedro Almodóvar, quien sigue haciendo películas en España, con un sabor muy propio.

Respecto a Blancanieves, yo no soy taurino ni flamenco, aunque respeto las dos cosas. De alguna manera, en nuestro ADN está todo esto, y no podemos estar acomplejados de nuestros orígenes.

Blancanieves ha ganado 10 premios Goya, premios en San Sebastián y fue la selección oficial de España para los Oscar a mejor película extranjera. ¿Qué sientes tras estos reconocimientos?

Pues significan dos cosas. Primero, la aceptación por parte de la industria. Los Goya son votados por alrededor de mil miembros de la academia de cine. Eso me llena de orgullo. Pero también significa que la película llega a más gente, ya que al final, los premios se crean para promocionar el cine español y hay una conexión directa, en la que la película que gane el Goya, se reestrena a un publico mucho mayor y eso es maravilloso.

¿Cómo ves el cine independiente, sobre todo en español?

Yo creo que el momento es maravilloso. Soy un optimista por naturaleza, pero creo que la nuevas tecnologías han democratizado el proceso cinematográfico. Es maravilloso ahora, que un cineasta pueda con su IPhone, su cámara digital y su portátil, pueda transmitir y exhibir su obra a través del internet. Y aunque es fácil, también reconozco que es difícil, debido a que hay mayor competición. Ahora tu puedes hacer un buen largo o cortometraje, algo que sea interesante e innovador, y de seguro que habrá alguien que te eche una mano.

¿Tienes algún proyecto en la actualidad?

Sigo viajando promocionando la película. Pero como estuve tanto tiempo entre películas, tengo un par de guiones; así que cuando de pare el tren de la promoción, los volveré a leer y veré si alguno de ellos se convierte en mi siguiente proyecto.



Leave a comment